Guía
Cómo comprimir imágenes para mejorar la velocidad de página
Aprende un flujo práctico para reducir el peso de imágenes web sin perder calidad visual importante.
Las imágenes pesadas son una causa común de páginas lentas. Con una rutina simple de compresión puedes bajar tamaño, mantener buena calidad y mejorar la carga en móvil y escritorio.
Empieza por los archivos más pesados
Ordena tus imágenes por tamaño y localiza las más grandes.
Optimizar unas pocas imágenes clave suele dar mejoras inmediatas.
Elige formato correcto antes de comprimir
La compresión funciona mejor si el formato base es adecuado.
Usa JPG para fotos, PNG para gráficos con transparencia y WebP cuando tu flujo lo permita.
Prueba un rango de calidad
No uses un único valor fijo. Compara, por ejemplo, calidad 80, 70 y 60.
En muchos casos, compresión media reduce mucho el tamaño sin dañar la lectura.
- Verifica textos en capturas.
- Amplía una vez para revisar bordes y rostros.
- En páginas mobile-first, prioriza archivos algo más livianos.
Ajusta dimensiones al ancho real
Si la imagen se muestra a 900px, no hace falta subirla a 3000px.
Redimensionar antes de comprimir recorta mucho peso adicional.
Haz una revisión rápida después
Tras reemplazar imágenes, prueba las páginas clave en móvil.
Si se ve demasiado comprimida, sube un poco la calidad; si sigue lenta, optimiza otra imagen grande.
Cuándo ayuda esta guía
- Acelerar artículos con muchas capturas
- Reducir peso en landing pages con varias imágenes
- Optimizar fotos de producto para móvil
- Mejorar métricas de rendimiento antes de publicar
Comprime con criterio
La mejor compresión depende del objetivo de la página. Conserva el original, exporta versión web y valida el resultado en una prueba rápida.